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Esa noche
no podía quedarme
Alejandra.
La muerte presionaba
¿De que hablar?
Rechazabas el abrazo
-lo único que podía darte-
Trotaba en la llanura
la estrella más brillante
pero no la veías.
Sí, me fuí corriendo
hacia ella/lejos de tu oscuridad.
Hoy más que nunca
camino tus poemas
¡tanto tormento entre tanta belleza!
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